
La Final del II Certamen de Escuelas Taurinas de la Comunidad Valenciana celebrada en Castellón resultó un completo éxito tanto artístico como de público, ya que casi se llenó el coso del Paseo de Ribalta. Para la ocasión se lidió una novillada de Juan Pedro Domecq, de variado juego y correcta presencia.
El valenciano Jorge Expósito fue proclamado vencedor de un ciclo que nació gracias a la iniciativa emprendida en su día por Simón Casas Production, y que organizan con buen tino las Escuelas Taurinas de las tres provincias de la Comunidad con la colaboración de los gestores de sus respectivas plazas de toros.
Miles de aficionados acudieron a apoyar a sus toreros y la rivalidad se sintió en el ruedo y en los tendidos. Jorge Expósito, alumno de la Escuela de Tauromaquia de Valencia, aprovechó al buen ejemplar que hizo primero para torear realmente bien con la mano izquierda y matarlo de una gran estocada que puso en sus manos el doble trofeo. Menos opciones tuvo con el deslucido ejemplar que pasaportó en su segundo turno. El castellonense Vicente Soler desorejó al tercero, al que cuajó una entregada labor, vibrante en los tres tercios y con el sexto se repitió el mismo patrón pero en esta ocasión faltó ligazón y falló con los aceros. Ambos abandonaron el coso en volandas, declarando el jurado al valenciano triunfador del certamen tras una reñida votación.
Por su parte, el alicantino Raúl Bravo derrochó ganas y por momentos exhibió sus buenas maneras de torero en los dos novillos de su lote. Le pidieron tras pasaportar a ambos la oreja que no fue concedida quedando una vuelta al ruedo su balance.
FICHA DEL FESTEJO
Se lidiaron erales de Juan Pedro Domecq, de juego variado. JORGE EXPÓSITO: Dos orejas y ovación; RAÚL BRAVO: Ovación y vuelta al ruedo tras aviso; VICENTE SOLER: Dos orejas y vuelta al ruedo. Entrada: Casi lleno en tarde agradable.





